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A 15 minutos en coche de Comillas y media hora de Santander. El edificio es muy bonito y todo el interior muy bien conservado y limpio. El servicio es atento y agradable. El único pero es que está al borde de la carretera, no es que haya ruido pero si estuviera más retirado tendría más encanto todavía. El pueblo, sin ser grande, tiene gasolinera y farmacia.
Ubicación, encanto y jardín Es la segunda vez que nos alojamos. Resulta ideal tanto por la ubicación (al lado de Cabezón de la sal, bosque de secuollas, Comillas y San Vicente de la barquera), como por su jardín y restaurante ideal para que los niños puedan jugar
Está en un entorno muy tranquilo, realmente merece la pena ir, las habitaciones están decoradas cuidando hasta el ultimo detalle, son muy espaciosas y comodas. Sin duda repetiremos, y lo recomendamos.
El hotel es precioso. Las habitaciones super cuidadas, limpias y bien decoradas. El personal muy amable. Y el restaurante, con una comida excelente. El desayouno también muy bien. En fin, para repetir y sin duda recomendar.
Muy bien. La verdad es que hemos estado genial. Fuimos mi mujer y yo con el crio de dos años. Habiamos estdo antes y nos habia gustado, pero llevabamos tiempo sin venir. La chica de la recepcion, una rubita de la cual no recuerdo el nombre, un encanto!!! Una de las personas mas simpaticas y atentas que me he encontrado en un hotel. Por lo demas, super bien situado, a 4 km de la a-8, a 15 minutos de santillana del mar, parecido a santander....Genial!!. Les pilló el toro en el restaurante, creo que libraba una de las camareras, pern.
Ideal para familias. La cena buenísima. No nos dieron el aperitivo de bienvenida. La recepción esta muy abandonada (es mejor no dejar las llaves en recepción porque cualquiera tiene acceso a cogerlas) Desayuno muy bueno. La ubicación del hotel y la cena.
Un palacio discreto. En nuestra opinión, se trata de justo eso: un tres estrellas. La cocina está por encima de las prestaciones del hotel, tiene unos desayunos extraodinarios y los platos del resto de horarios están orientados al vanguardismo. Respecto a las habitaciones, son sencillas, con poca luz tal vez. El primer día nuestro cuarto de baño olía a cloaca, problema que fue subsanado al día siguiente. La bañera estaba picada (da muy mal efecto) y el colchón aunque es cómodo, es de muelles). El personal fue muy amable y atento en todo momento. Bien en general aunque hay aspectos que podrían mejorarse. En nuestra oferta nos incluía detalle en habitación que no fuimos capaces de encontrar. Gastronomía del hotel.
Hotel con encanto. La "Casona" es preciosa. Se trata de una casa antigua restaurada con mucho gusto. El servicio fué muy amable. Los únicos "peros" es que la habitación era un segundo piso (de los de antes) sin ascensor (lógicamente un caserón antiguo no tiene ascensor) y en el baño estaba estropeada la sujección de la ducha. La habitación, eso sí, era muy bonita y acogedora.
Tradicional y encantador. Antiguo con encanto. Edificio muy antiguo conservado con gran gusto.
Muy bien. Si quieres paz y tranquilidad este es un buen sitio , la casona es muy bonita bien cuidada y con mucha limpieza , el trato del personal es bueno y amable , el desalluno muy bien y el entorno es bonito yo repetiria. La Casona en general.
TRECEÑO
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