Construido en 1946, el hotel goza de una decoración de estilo mediterráneo con estructuras de baja altura en azul y blanco. Su "elegancia descalzada" se evidencia en el vestíbulo, con su techo de vigas de madera, sus ventiladores suspendidos con aspas de madera, sus sillones de lujo y un sinfín de plantas. Hermoso, romántico y con todas las recreaciones imaginables, este complejo es un oasis perfecto para grupos que deseen explorar la belleza del Océano Atlántico o jugar un golf de categoría mundial.