El Hotel Monica está en una zona residencial de Praga, a solo 20 minutos en transporte público del centro.
Las habitaciones son sencillas, están equipadas con TV con canales vía satélite, minibar, conexión a Internet WiFi gratis, calefacción y baño privado.
Disponen de una piscina exterior con hamacas para que te relajes y refresques cuando lo desees. También tienen un restaurante con una terraza que ofrece vistas panorámicas de la capital checa. A 400 metros del alojamiento encontrarás la parada de autobús de Zemanka.