Este hotel de esquí combina la belleza de la arquitectura búlgara tradicional con el confort y lo práctico de un moderno hotel. El hecho de estar tan cerca de la primera estación del telecabina es una gran ventaja tanto para esquiadores como para los que prefieren pasear por el histórico casco antiguo de Bansko. El hotel, de 160 habitaciones, dispone de vestíbulo con servicio de salida y recepción 24 horas, caja fuerte, servicio de cambio de divisas, guardarropa y ascensor. También se ofrecen sala de juegos, cafetería, bar y restaurante. Se puede hacer uso asimismo de las instalaciones para conferencias y los que lleguen en coche pueden dejarlo en el aparcamiento. Además se cuenta con servicio de habitaciones y de lavandería (ambos, de pago), y también por un suplemento se ofrece servicio de alquiler de bicicletas.